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Cómo evitar que las webs que visitas tomen el control de tu ordenador sin que te enteres

A veces otorgamos demasiados permisos o las ‘cookies’ se acumulan en el navegador para espiar todos nuestros movimientos en internet. Para evitar sustos, basta con seguir estos sencillos trucos.


Los avisos de ‘cookies’ protagonizan nuestra navegación diaria por internet. Más grandes o más pequeños, se ha hecho común aceptarlas o desactivarlaspara seguir navegando. Si aprobamos su uso, nuestros hábitos en internet son rastreados por webs impensables.


Somos más conscientes de la instalación de ‘cookies’ en el navegador desde que entró en vigor el nuevo reglamento de protección de datos. Sin embargo, no es la única forma en la que alguien nos puede espiar o hacerse con el control de determinadas partes de nuestro ordenador. Acceder a la cámara, escuchar a través del micrófono… Hay que tener mucho cuidado para no perder el control. Te contamos todo lo que debes tener en cuenta para eliminar a los espías de tu equipo.


Dando y denegando permisos

Lo bueno es que, en los últimos tiempos, las webs preguntan antes de comenzar a usar la cámara o el micrófono. Por eso, has de estar atento a los avisos que aparecen en el navegador y te piden permiso para usarlos. En ese momento, decide si permites el acceso o lo bloqueas. Ten en cuenta que, en caso de bloquearlos, el servicio no funcionaría a la perfección.


Para configurar los permisos en el navegador Google Chrome, clicamos en el icono a la izquierda de la barra de direcciones (será un candado o una “i” minúscula). En ‘Configuración del sitio web’, abajo del todo, podremos configurar la web que visitamos a nuestro gusto.


Las opciones son múltiples: ubicación, cámara, micrófono, anuncios… Tenemos tres opciones: permitir, bloquear o preguntar (esta última es la predeterminada). Tan solo tenemos que decidir a nuestro gusto lo que más nos conviene. Para restablecer las opciones, hemos de pinchar en ‘Borrar permisos’.


Edge, el navegador de Microsoft, funciona de forma parecida. Nos vamos al candado o a la “i”, y pinchamos. Tendremos un menú desplegable en el que podremos administrar los permisos. Si queremos cancelar de una tacada todos ellos, solo hay que dar a ‘Borrar permisos’ (esta opción también existe en Chrome).


En el caso de Firefox, el procedimiento es el mismo. Accedemos al menú desde la parte izquierda de la barra de direcciones y escogemos qué permisos queremos ampliar o revocar. En ese momento, en el navegador de Mozilla también podemos bloquear para siempre los intentos futuros de acceder a la cámara o el micrófono de cualquier página web. Así, hasta nueva orden, no será necesario ir página por página bloqueando o dando permisos. Esto entraña cierto riesgo, puesto que podríamos dar acceso automático a una página en la que nos metamos por error y que tenga intenciones maliciosas.


Por último, en Safari, el navegador de Apple, los permisos se manejan desde el menú ‘Configuración’. Sea en este navegador o en alguno de los anteriores, es ideal ajustarlo para que siempre nos pregunte antes de ejecutar ventanas o programas. De esta forma, sabremos antes de tiempo si se va a abrir algún programa que pueda tener malas intenciones. Y así, si se abre alguna ventana insospechada o ha habido un cambio extraño en el funcionamiento diario del ordenador, sabrás que algo va mal. Entonces quizá convenga llevarlo a reparar e incluso denunciar si algún archivo se ha visto comprometido.


Cuidado con el ‘router’

Mimar este dispositivo es necesario para que algunas webs espía no monitoricen de más tu ordenador. Dependiendo del modelo, puedes bloquear o filtrar el acceso a determinadas web a partir de tu dispositivo, siempre y cuando permita abrir una cuenta de usuario en la que gestionar esos permisos. Así caparíamos las páginas que nos parezcan sospechosas de espionaje o aquellas de la que ya tenemos la certeza.