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Ataques de hackers: Ex oficial de inteligencia y empresario en ciberseguridad israelí cree que “daño


"No creo en eso de espiar a mis empleados", dice Nir Lempert , cabeza del Grupo Mer, de visita de negocios flash a Santiago. Según, él, el año pasado encontró un nivel de conciencia muy "precario" en Chile, pero que ahora "creo entienden que no es sólo un asunto de cambiar la password".


Se presenta como un coronel retirado del ejército israelí y ex oficial de inteligencia que devino en un empresario en el rubro de la seguridad empresarial, y ahora último en ciberseguridad. Nir Lempert es ahora la cabeza del Grupo Mer, y en ese rol estuvo la semana pasada en Santiago, en una visita flash de negocios durante la que se juntó con autoridades, ejecutivos y potenciales clientes que prefiere no identificar. Todo, mientras sigue la controversia por ataques de hackers y los riesgos de la seguridad informática en un país que aún no regula esta clase de delitos.


Cuenta que el año pasado comenzaron a abrir líneas de negocios en ciberseguridad, y que “Chile es muy relevante para nuestro potencial mercado: es uno desarrollado y con un gran espacio para desarrollar proyectos en ciberseguridad, porque -como ustedes saben- los ‘tipos malos’ buscan países ricos, especialmente si no invierten recursos necesarios para protegerse”.


Lempert no habla español, y durante la entrevista en inglés intercambia frases en hebreo con sus asesores, uno de los cuales (no) bromea con que “hablamos todos los idiomas”. Dice que por lo que han averiguado sus expertos, y tras una primera visita el año pasado, “el nivel de conciencia e inversión en esta área acá es bien prematuro. Mi sensación es que el mercado en Chile no está listo aún”. Pero ahora, dice, ve que “hay conciencia, el gobierno y el sector privado se dan cuenta que hay un problema. Y eso es un paso para resolverlo”.


Agrega que “en muchos aspectos es un problema de regulación” y que “entiendo que en ahora en Chile el gobierno está lanzando regulaciones”, en alusión a los proyectos de ley que prepara el Ejecutivo.


-¿Es un asunto de falta de regulación más que nada, o también de tecnología?

-Cuando hay amenazas cibernéticas serias, no de corto plazo, no es un asunto de invertir dinero y resolverlas, sino un proceso. Para resolver esos temas se necesita una combinación de factores: un fuerte rol del gobierno, del sector privado y académicos. No puedes invertir y apostar todo a corto plazo. Cuesta un montón de dinero, tienes que entrenar personas, etc, es un proceso.


-O también contratar hackers.

-Claro. Es algo de largo aliento. Para enfrentar problemas inmediatos tienes que priorizar, y luego lanzar un plan nacional para esto. El gobierno tiene que tener un fuerte rol en regulación pero además invertir dinero, alentar a los privados, a los académicos, subsidiar. Si hoy o mañana las compañías privadas son atacadas, el daño puede ser enorme. Y en el sector bancario o financiero, la regulación debe obligar a esas instituciones, al sistema bancario, a proteger nuestro dinero.


-Acá tuvimos un ataque de hackers al Banco de Chile en que se perdieron $10 millones, y luego la filtración de datos privados de 14 mil tarjetas bancarias. ¿Son casos demasiado grave?

-Creo que el daño en crímenes como esos es mucho más grande que esos números. Tal vez no todas las compañías lo han dimensionado, pero me temo que el daño puede ser mucho mayor. Es un buen ejemplo de daño potencial. Si los tipos malos se percatan que acá en Chile es fácil perpetrar ciberataques, puede que mañana los tengamos a todos acá.